lunes, 4 de mayo de 2020

Ciudades sostenible

Ciudades sostenibles
Las ciudades pueden constituirse en ecosistemas más saludables y sostenibles  y, de este modo, contrarrestar algunos efectos desencadenados por el cambio climático. Conseguirlo requiere la colaboración de muchos sectores de la sociedad desde un enfoque sistémico que integre aspectos ecológicos, urbanísticos, educativos y sociales.
El diseño de las ciudades debería reorientarse priorizando el uso de espacios verdes y una gestión más ecológica del tráfico. Retos a conseguir recuperando espacio público para los ciudadanos y reduciendo o sustituyendo, en lo posible, el uso del automóvil. Ello disminuirá la contaminación, el ruido y los contrastes térmicos que padecemos.
Cerca de la mitad de los viajes que hacemos en coche en las ciudades los realizamos para recorrer menos de cinco kilómetros de distancia que podrían recorrerse fácilmente con otros medios como la bicicleta o el coche eléctrico.
Los jardines de las ciudades tienen consecuencias inmediatas en la reducción del dióxido de carbono, del calor o del ruido que tienen incidencia directa en nuestra salud.
La concienciación de todos es necesaria y ya que la actual situación de pandemia que estamos sufriendo requerirá un replanteamiento de nuestra manera de vivir y convivir, puede ser un momento oportuno para transformar nuestro hábitat urbano en un lugar más natural y humano.
Fco. Javier Lastra Freige
Psicólogo

domingo, 3 de mayo de 2020

La escuela abierta

La escuela abierta


En este periodo de confinamiento preventivo el profesorado se convierte para el alumnado en compañero emocional posibilitándoles así compañía, cercanía y afecto.

La escuela es el espacio donde niños y adolescentes disfrutan de un contexto de relaciones humanas insustituibles, donde se aprende y se entiende el derecho como igualitario, donde se abren los nuevos caminos que mejoraran la sociedad y donde se defiende la pluralidad. Ha sido la primera institución en globalizarse y en la que podemos encontrar todo un abanico de culturas y países. Lugar donde lo que se enseña es solo una muestra de la enorme huella que hace que nuestra sociedad sea una construcción que cada día avanza siendo más ecológica, justa y solidaria.

Los maestros curan heridas de emociones lastimadas, encantan con sus palabras, diseñan caminos que cosen los sueños de la vida que avanza, entregan sus manos cosiendo alianzas,  labran caminos que son la siembra de cosechas del mañana. Nada puede sustituirles porque no solo enseñan palabras, lo que transmiten traspasa el espacio del alma. Hay en ellos todo un mundo que hace nacer mañanas de ilusión que abrió su puerta en la infancia.  Todo en ellos y ellas es humana templanza, sueño que mira de frente y destino que con el esfuerzo abre su zanja.

¡Gracias maestros!

Fco. Javier Lastra Freige
Psicólogo

sábado, 2 de mayo de 2020

Desequilibrio social

Desequilibrio social
El escenario que nos va enseñando esta pandemia muestra un paisaje humano cuya cara más amarga y dolorosa tiene el rostro de la desigualdad social. Territorios y escenas humanas que exigen el compromiso y la solidaridad de todos, para que podamos superar no solo la epidemia vírica sino también la económica y social, respondiendo así de forma conjunta y honesta para encontrar una salida a este desequilibrio.
En cualquier tipo de crisis las diferencias sociales se acrecientan afectando a todos los estratos sociales pero no de la misma forma y con idéntica intensidad. Siendo todos iguales frente al virus, que no distingue de clases o personas, las posibilidades para afrontar el confinamiento y la desescalada son muy distintas para migrantes, personas sin hogar, personas con condiciones económicas precarias y para quienes viven en condiciones mucho más idóneas. Entre los estudiantes también se observan diferencias significativas desde etapas tempranas porque no todos tienen las mismas oportunidades y recursos.
La situación presenta distintas caras de la misma moneda y requiere una respuesta equitativa desde el ámbito social y educativo. Hay una gran oportunidad para transformar el mundo en un lugar mejor y las crecientes muestras de solidaridad, consumo sostenible y cooperación humanitaria, en las que las personas se convierten en el centro de las intervenciones indican el camino a seguir.
Fco. Javier Lastra Freige
Psicólogo

viernes, 1 de mayo de 2020

Distancia física

Distancia física
La pandemia nos marca espacios en las interacciones humanas pero son distancias físicas no sociales ya que la medida de profilaxis hace referencia a la separación en la relación entre uno y otros.
En la distancia que mantenemos con los demás transmitimos de manera no verbal nuestras costumbres, el tipo de relación o el afecto que sentimos y existen indudables diferencias culturales con respecto a ese espacio personal. Mientras en las culturas mediterráneas  nos sentimos bien en distancias cortas, en el norte y centro de Europa o Norteamérica, un acercamiento mayor puede provocar incomodidad o incluso ansiedad y en algunas culturas asiáticas una reverencia o leve inclinación es la respuesta más frecuente manteniendo la distancia y evitando el contacto físico. Estas diferencias se aprecian también en la manera de saludarnos, que puede incluir besos o abrazos, o el grado de aceptación que tiene tocar a alguien durante una conversación.
En España, donde la distancia personal en nuestras interacciones es pequeña y el contacto físico bastante habitual, esta pandemia seguramente afectará a la forma de relacionarnos, al menos en un primer momento, y aunque es atrevido dar una respuesta, todo parece indicar que recuperaremos la distancia perdida. Volverán los abrazos y los besos porque son gestos inseparables de nuestro afecto.
Fco. Javier Lastra Freige
Psicólogo

jueves, 30 de abril de 2020

Homeostasis y resiliencia

Homeostasis y resiliencia
La palabra homeostasis se refiere a la capacidad de mantener una condición interna estable compensando los cambios en el entorno y tiene que ver con el equilibrio y el desequilibrio en el que vivimos los seres vivos. Equilibrios activos que implican un conjunto de fenómenos de autorregulación para el mantenimiento de una relativa constancia del medio interno.
La resiliencia consiste en recuperarse y fortalecerse en el tránsito entre el equilibrio y el desequilibrio que podemos sufrir en situaciones de crisis potencialmente estresantes o traumáticas.
Esta pandemia ha provocado una crisis sanitaria, económica, social y psicológica que superaremos al igual que ya lo ha hecho la humanidad a lo largo de la historia en otros desequilibrios: catástrofes, epidemias y/o guerras. Es previsible también que en el futuro padezcamos otras crisis, pero podremos prevenirlas y la impronta aprendida nos ayudará a afrontarlas.
La homeostasis solo se mantiene si el organismo está bien organizado y no incuba en su seno distorsiones que le provoquen inestabilidad. No se trata, por tanto, de permanecer impasibles y estáticos sino, por el contrario, de mejorar nuestra capacidad de alcanzar de nuevo el equilibrio incrementando nuestra resiliencia. Superaremos las crisis siendo más sensibles y fortaleciendo la ciencia, la educación, la salud, el  medio ambiente y la solidaridad.
Fco. Javier Lastra Freige
Psicólogo

martes, 28 de abril de 2020

Transición a la nueva normalidad


Transición a la nueva normalidad
En situaciones como la actual nos replanteamos nuestro ideal de sociedad, el cuidado que debemos a nuestro ecosistema, nuestro sistema económico y laboral o los valores que deberían impregnar nuestro comportamiento.
Los objetivos que deberíamos plantearnos deberían ir en la línea de conseguir ser mejores personas y conseguir una sociedad más ecológica, justa y solidaria. El camino hacia las mejores respuestas, tal y como apreciamos en la historia del comportamiento de la humanidad en situaciones de catástrofes, enfermedades y pandemias, estará construido en base al sentido comunitario, la creatividad, la capacidad de adaptación a la nueva realidad y al modelo de  convivencia en el que la otra persona sea parte importante de uno mismo, porque cuando se busca el bien común es imprescindible actuar juntos. Esclarecedora es la frase de Paolo Coelho “el mundo será mejor o peor según seamos mejores o peores”.
Volver a la anterior normalidad caracterizada por una producción y consumo desorbitado, una economía dependiente de multinacionales y de países a los que se exprime y explota, no conducirá a nada más que a perpetuar nuestros fallos.
No podremos mejorar nada si seguimos haciendo las cosas desde un prisma individual y solo cambiará la realidad social si esta se basa en los principios de sostenibilidad, ecología y protección social.

Fco. Javier Lastra Freige
Psicólogo

lunes, 27 de abril de 2020

Salir al balcón

Salir al balcón

El ser humano es maravilloso  y lo demuestra en acciones como las de aplaudir a los vientos el agradecimiento a las personas y colectivos que salen a la calle para que estemos alimentados, cuidados, protegidos, consolados, animados, y un sin fin de acciones que generan bondad, el valor más ejemplar que poseemos.
Todos podemos salir al balcón de nuestra generosidad y entusiasmo, diseminar  desde cada ventana nuestro apoyo incondicional y sin fisuras al ánimo, a la esperanza, al optimismo, mirando más allá de nuestra huella.
Estamos en un momento en el que los gestos pequeños de nuestra vida son grandes muestras de humanidad: escribimos cartas a los que sólo pueden ser acompañados de ellas, animamos las redes con ironía, con sentido del humor,  infundimos a nuestros compañeros aliento en la distancia, a familiares y amigos y realizamos otras muchas acciones cotidianas que hacen que gotas de optimismo sean esparcidas por todos lados.
Salir al banco es mostrar la solidaridad, mostrar nuestras emociones y generar una dinamo de fuerza y positividad; salir al balcón es sembrar el aire de un cálido aroma de solidaridad, compañía y sobretodo y sobremanera un canto a la esperanza que debemos tener.

Fco. Javier Lastra Freige
Psicólogo

domingo, 26 de abril de 2020

La familia en espera

La familia en espera

Estamos en tiempos en los que los seres queridos, las personas con las que compartimos nuestros sentimientos y emociones están en otro espacio, en otro lugar, en otro lado. Pero no debemos fijarnos en lo que no podemos tocar sino en lo que podemos sentir: yo les quiero, ellos me quieren.
La distancia sólo es un espacio de ausencia pero que puede ser cubierto con el recuerdo de situaciones vividas; es momento de recordar aquellas momentos vividos y, sobretodo,  sentidos y dibujar esos momentos con la mayor cantidad de colores posibles, visibilizarlos con la mayor realidad imaginada y soñada que podamos; deberíamos poder sentir que están ahí, justamente delante de nuestro recuerdo y que van acompañados de ilusión, de alegría, de cercanía porque quien impone el dolor de la ausencia no es el factor físico si no el emocional y  este puede ser sustituido temporalmente por el recuerdo emocional vivido.
Muchas veces hemos soñado en algo que no podíamos alcanzar a tener y nos lo hemos imaginado con la misma ilusión que el deseo de tenerlo. Aún así hemos esperado, inquietos, con la paciencia proporcional a la realidad que teníamos que vivir.
No tenemos más que mirar para atrás para reaprender cómo hemos gestionado las ausencias, los vacíos, los duelos. La ilusión nace desde el interior, se alimenta con migajas de ánimo por cada acción que hacemos en cada momento del día y, por otro lado, soñar es el mejor antídoto ante la incertidumbre, sueños con ojos cerrados y mente abierta, con la esperanza por camino cosiendo cada instante con el hilo de la emoción positiva que vaya apareciendo en nuestra mirada.

Fco. Javier Lastra Freige
Psicólogo

sábado, 25 de abril de 2020

El lazo de la comunidad

El lazo de la comunidad
La comunidad nos une, nos protege, nos identifica y se construye cuando los gestos de bondad y generosidad son los valores que cimientan su fundamento. Valores que iluminan nuestra humanidad y muestran lo mejor que tenemos.
En nuestra sociedad y máxime en este tiempo, debemos aprender a dar las gracias a todas aquellas personas anónimas por todas aquellas acciones que cada día realizan, desde el más mínimo gesto como llevar un regalo a un niño o acompañar a un abuelo. Gratitud que es la mano extendida hacia aquellos que nos aportan su trabajo, su conocimiento, su experiencia y su tiempo cuidándonos en la calle, protegiendo nuestra salud o acompañándonos en el desasosiego. Muchas manos desconocidas que están abrigando nuestro tiempo.
El paisaje de nuestra vida normal le tenemos secuestrado pero volveremos a pasearnos por la orilla de nuestra realidad paralizada. Pasado esos momentos ojalá hayamos aprendido que hay que dar prioridad a lo que es más importante y necesario. Tendremos entonces que analizar nuestra manera de responder ante nuestras inseguridades y sumar intenciones para trabajar por reconstruir aquello que queremos que sea el ejemplo de nuestra sociedad. Deberemos también  dignificar más a nuestros héroes de hoy y seguir tratándoles con la admiración que muestran todos sus gestos.

Fco. Javier Lastra Freige
Psicólogo

viernes, 24 de abril de 2020

En busca de la felicidad

En busca de la felicidad

La búsqueda de momentos que nos produzcan un ápice de felicidad en la situación que nos está tocando vivir puede transformar cada instante en un aliciente y motivo que nos haga mirar con energía positiva hacia adelante. Es tiempo para reflexionar en las cosas que pensamos que nos hacen felices tomando conciencia del valor de lo que cotidianamente vivimos y que damos por supuesto y de lo que muchas veces no somos conscientes hasta que no lo tenemos.
Un buen modo de comenzar a encontrar esas semillas que nos iluminen la ilusión es entregarnos a los demás, dedicar nuestro tiempo al que puede necesitar nuestra ayuda, compartir mensajes que estén sembrados de positividad y, fundamentalmente, esperanza. Compartir debe  ser el altavoz cuyo micrófono está en nuestro interior y que vocifera, una y otra vez, que todo va a salir bien.
Un principio esencial, base del sentimiento de felicidad, es que debemos saber disfrutar primero de las cosas más sencillas y minúsculas de la vida porque son las que, al igual que gotas de agua, van llenando el pozo de nuestro ánimo.
Vivir cada segundo con esperanza puede compensar nuestro aislamiento forzado por la pandemia. Desplegar a los demás esas señales es lo que alimentará esa felicidad que no es otra cosa que la ventana de nuestra humanidad.

Fco. Javier Lastra Freige
Psicólogo